Duros condicionamientos
La planta de Olofström manufactura diversos componentes de chapa para los automóviles de Volvo Cars, entre otros, vigas de refuerzo, puertas, capós y techos. En su revolucionaria línea de templado a presión, el metal se prensa en caliente para obtener piezas de chapa de alta resistencia, constituyendo un importante paso en este proceso las 12 cortadoras láser 3D empleadas en el seccionamiento limpio de componentes de chapa tras el moldeado y endurecimiento de esta. Sin embargo, la introducción y extracción de la chapa en las cortadoras láser implicaba una fase complicada de manipulación del material que obligaba a los operarios a agacharse para trasladarlas de forma manual desde unas canastas a estas máquinas, y luego de vuelta. Volvo Cars no tardó en comprender que esto no era lo ideal desde una perspectiva ergonómica, puesto que los levantamientos repetitivos en inclinación hacia adelante suelen conllevar un gran desgaste en los músculos y articulaciones de cuello, espalda, hombros y brazos.
Se antojaba sobre el papel como una aplicación perfecta para la amplia gama de soluciones de elevación inteligente de EdmoLift. Sin embargo, el limitadísimo espacio físico disponible hizo que la búsqueda de una solución que satisficiera todas las necesidades supusiera una ardua tarea para el equipo de proyecto conjunto de Volvo Cars y EdmoLift.
«Debe reconocerse que los ingenieros de EdmoLift son los solucionadores de problemas más cualificados del sector. Me siento enormemente agradecido de la implicación en el proyecto de Joakim Edberg e impresionado con el producto final logrado por este. La solución es fruto de un grandísimo esfuerzo y estamos tremendamente orgullosos de lo que hemos conseguido», indica Mikael Fernlund.
El resultado final
El primero de los 48 elevadores de brazo del modelo ALT 3000 de desarrollo exclusivo fue entregado en abril de 2015. Dichos equipos combinan función de elevación e inclinación al tiempo que ofrecen una posición inferior extremadamente rebajada, lo cual resulta de enorme utilidad a los operarios en los procesos de manipulación de materiales puesto que mejora de forma drástica no solo el aspecto ergonómico, sino también la eficiencia de los flujos operativos. Además, los elevadores de brazo se instalan en fosos en el piso del taller, lo que hace que su plataforma de elevación se encuentre al nivel del suelo en posición rebajada y no supone por tanto un estorbo cuando no se emplea.
Lo especial de dichas plataformas de elevadores de brazo es que son considerablemente más grandes (1,51 x 2,4 m) de lo habitual para posibilitar el manejo de los amplios paneles de chapa usados en este proceso. Su capacidad de elevación es de 1.600 kg y poseen una carrera de 0,82 m Por otra parte, el tablero de la plataforma elevadora está reforzado y va equipado con una protección anticaídas adicional, lo que hace que al operario le resulte extremadamente segura la gestión de la carga en todas las posiciones del elevador de brazo. Cada cortadora láser se acompaña de 4 elevadores de brazo, los cuales integran listones protectores de bastidor compartidos por pares. Por tanto, si se presiona un listón, se detendrá también el otro elevador de la pareja.
En los últimos años, la industria automotriz escandinava ha pasado a ser uno de los segmentos de clientes principales para EdmoLift.
«Naturalmente, este proyecto ha constituido un factor determinante en el éxito de nuestra incursión en este ámbito industrial. Ahora, además, hemos finalizado varios proyectos en este segmento, en los que, una y otra vez, hemos demostrado contar con las soluciones acertadas, la cualificación adecuada y un profundo conocimiento en relación con la ergonomía industrial, la logística interna y los procesos de manipulación de materiales. Sencillamente, aquello que es ergonómicamente adecuado para las personas favorece la productividad», concluye Mikael Fernlund.